11 DE NOVIEMBRE DE 2018

DOMINGO 32� DEL TIEMPO ORDINARIO

 

SEGUNDA LECTURA

 

 

Cristo se ofreci� una sola vez

para quitar los pecados de la multitud

 

Lectura de la carta a los Hebreos

9, 24-28

 

Cristo no entr� en un santuario erigido por manos humanas -simple figura del aut�ntico Santuario- sino en el cielo, para presentarse delante de Dios en favor nuestro. Y no entr� para ofrecerse a s� mismo muchas veces, como lo hace el Sumo Sacerdote que penetra cada a�o en el Santuario con una sangre que no es la suya. Porque en ese caso, hubiera tenido que padecer muchas veces desde la creaci�n del mundo. En cambio, ahora �l se ha manifestado una sola vez, en la consumaci�n de los tiempos, para abolir el pecado por medio de su Sacrificio.

Y as� como el destino de los hombres es morir una sola vez, despu�s de lo cual viene el Juicio, as� tambi�n Cristo, despu�s de haberse ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud, aparecer� por segunda vez, ya no en relaci�n con el pecado, sino para salvar a los que lo esperan.

 

Palabra de Dios.