�Al�grate, el Se�or est� contigo!

 

Liturgia - Lecturas del d�a

 

 

S�bado, 14 de setiembre de 2019

 

LA EXALTACI�N DE LA SANTA CRUZ

 

Se anonad� a s� mismo. Por eso, Dios lo exalt�

 

Lectura de la carta del Ap�stol san Pablo

a los cristianos de Filipos

2, 6-11

 

Jesucristo, que era de condici�n divina,

no consider� esta igualdad con Dios

como algo que deb�a guardar celosamente:

al contrario, se anonad� a s� mismo,

tomando la condici�n de servidor

y haci�ndose semejante a los hombres.

Y present�ndose con aspecto humano,

se humill� hasta aceptar por obediencia la muerte

y muerte de cruz.

 

Por eso, Dios lo exalt�

y le dio el Nombre que est� sobre todo nombre,

para que al nombre de Jes�s,

se doble toda rodilla

en el cielo, en la tierra y en los abismos,

y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre:

�Jesucristo es el Se�or�.

 

Palabra de Dios.

 

 

SALMO RESPONSORIAL                                       77, 1-2. 34-38

 

R.    No olviden las proezas del Se�or

 

Pueblo m�o, escucha mi ense�anza,

presta atenci�n a las palabras de mi boca:

yo voy a recitar un poema,

a revelar enigmas del pasado. R.

 

Cuando los hac�a morir, lo buscaban

y se volv�an a �l ansiosamente:

recordaban que Dios era su Roca,

y el Alt�simo, su libertador. R.

 

Pero lo elogiaban de labios para afuera

y ment�an con sus lenguas;

su coraz�n no era sincero con �l

y no eran fieles a su alianza. R.

 

El Se�or, que es compasivo,

los perdonaba en lugar de exterminarlos;

una y otra vez reprimi� su enojo

y no dio rienda suelta a su furor. R.

 

 

 

EVANGELIO

 

Es necesario que el Hijo del hombre

sea levantado en alto

 

a    Evangelio de nuestro Se�or Jesucristo

seg�n san Juan

3, 13-17

 

Jes�s dijo:

�Nadie ha subido al cielo,

sino el que descendi� del cielo,

el Hijo del hombre que est� en el cielo.

De la misma manera, que Mois�s

levant� en alto la serpiente en el desierto,

tambi�n es necesario

que el Hijo del hombre sea levantado en alto,

para que todos los que creen en �l

tengan Vida eterna.

S�, Dios am� tanto al mundo,

que entreg� a su Hijo �nico

para que todo el que cree en �l no muera,

sino que tenga Vida eterna.

Porque Dios no envi� a su Hijo

para juzgar al mundo,

sino para que el mundo se salve por �l�.

 

Palabra del Se�or.

 

 

Reflexi�n

 

 

LA ENTREGA DE JES�S POR AMOR

1- Signo de liberaci�n. La cruz en el Imperio Romano era un signo de tortura reservado a los peores malhechores. Jes�s, que no hab�a cometido ning�n delito, muri� en la cruz por nosotros. El Evangelio predicado por El es una Buena Noticia liberadora para los oprimidos, pero pon�a en tela de juicio el poder establecido. La cruz fue la consecuencia de la vida de Jes�s. Fue consecuente, y por eso le mataron. Ahora este instrumento de tortura se ha convertido para nosotros en signo de amor y liberaci�n. Por eso hoy celebramos su �Exaltaci�n�. Glorificaci�n y levantamiento frente a la humillaci�n y abajamiento. En las tres lecturas subyacen dos adverbios que resumen el itinerario seguido por Jes�s: abajo-arriba.

2- Signo de salvaci�n. La primera lectura, del libro de los N�meros, nos sit�a junto al pueblo de Israel en el camino hacia la tierra prometida. El pueblo, que tiene hambre y sed en el desierto, murmura contra Dios y contra Mois�s. La murmuraci�n es su gran pecado, pues expresa la desconfianza en el amor y el poder de Dios para cumplir lo que ha prometido: sacarles de la esclavitud y llevarles a una tierra fecunda, que mana leche y miel. Entonces le sobreviene al pueblo un castigo: serpientes venenosas provocan la muerte de muchos. El pueblo reconoce su pecado y pide a Mois�s que interceda ante Dios por ellos. Dios les da la curaci�n a trav�s de un signo: una serpiente de bronce elevada sobre un m�stil, a la que todos los mordidos deb�an mirar para vivir. El evangelista Juan vio en esta serpiente alzada una figura de Cristo levantado en la Cruz y Resucitado. El verbo "levantar" es sin�nimo de "resucitar" Fij�monos en el dinamismo de vida de Jes�s: �l es "el que baj� del cielo", "se despoj� de su rango, y tom� la condici�n de esclavo, pasando por uno de tantos. Y as�, actuando como un hombre cualquiera se rebaj� hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz". En la concepci�n de Juan, Jes�s preexiste en la intimidad del Padre y es igual a �l, uno con �l y Dios como �l. Del seno del Padre baja y se hace carne, por amor a nosotros, para darnos la vida abundante.

3.- Abajamiento y exaltaci�n. La cruz es, en esa historia de amor, el mayor abajamiento y despojamiento del Hijo (k�nosis) y su mayor exaltaci�n, pues es ah� donde nos mostr� que su amor no ten�a l�mites y que ni siquiera el miedo a la muerte pod�a hacerle retroceder en su compromiso por la salvaci�n de todos. Esa humillaci�n de morir en cruz, como un maldito, siendo el Hijo amado del Padre, fue el comienzo de su glorificaci�n, pues el Padre mismo lo "levant�" de entre los muertos y lo resucit� como primicia de nuestra propia resurrecci�n.

4.- Proclamaci�n del amor de Dios. La fiesta de la exaltaci�n de la cruz no significa que el cristianismo proclame una exaltaci�n del sufrimiento, del dolor o del sacrificio por el sacrificio. Si as� fuera, el Dios que pide esto de nosotros ser�a un Dios s�dico que no merecer�a nuestro amor. Lo que exaltamos en esta fiesta no es la cruz (un instrumento m�s de tortura y ejecuci�n como el cadalso o la silla el�ctrica). Lo que exaltamos es el amor incondicional de un Dios que comparti� nuestra condici�n humana y se comprometi� con la realizaci�n del Reino hasta el final. Exaltamos al Crucificado que, habiendo amado a los suyos, los am� hasta el extremo. Y exaltamos al Dios que, como Abrah�n, entreg� a su Hijo �nico, a su amado, para que todos tengamos vida en su nombre.

 

Jos� Mar�a Mart�n OSA

www.betania.es

 

�VIVA LA CRUZ!

1.- No estamos acostumbrados a escuchar, cantar o decir un �viva la cruz�. Y, en cambio, si hay algo que nos ha tra�do vida, futuro, eternidad y redenci�n total, fue precisamente el valor de la cruz.

*Dios, en la noche de Bel�n, quiso dejar el cielo y hacerse humanidad en la tierra.

*Dios, en la hora nona en el Calvario, quiso derramarse en sangre de amor sobre la tierra.

*En la cruz y en la noche de Bel�n, convergen un mismo deseo de Dios: todo por el hombre.

2.- Con raz�n, en este d�a, la Iglesia venera y se vuelve hacia la cruz. Cuando en muchos lugares tienen lugar las labores de la vendimia, la cruz, es para los cristianos esa vid que, al exprimirse, nos da el vino de una entrega fecunda, sacrificada: el buen vino de la Redenci�n del hombre. �Somos conscientes de ello? �Qu� hemos hecho de la cruz? �Un adorno o un estilo de vida? �Una gran lecci�n o algo est�ticamente bello? �Un modelo de referencia para encarar la vida o algo que ya no significa nada?

�Viva la Cruz! Esos dos maderos, que cruzados entre si, pretenden abrazar al hombre para siempre en un abrazo iniciativa de Dios.

�Viva la Cruz! Esos dos maderos que, cuando uno los mira sin fe, es esc�ndalo, demasiado, un sin sentido, una locura

�Viva la Cruz! Esos dos maderos que, cuando uno los mira, sabe que Alguien naci�, creci� y sufri� para elevar a la humanidad a las mismas cumbres de los cielos.

3.- Si Dios, que es bueno, ha querido humillarse naciendo pobre en Bel�n; si Dios, que es grande, ha querido humillarse en una cruz, ser� por algo. El rostro de Dios es el amor. La cruz es la prueba suprema, el no va m�s, de lo mucho que Dios nos ama. Esa es la sabidur�a, el tesoro, la raz�n de ser, lo que sostiene desde hace casi 2000 a�os en pie la Santa Cruz. S�lo as�, desde ese pensamiento: Dios lo ha hecho por m�, podemos gritar un �Viva la Cruz del Se�or!

Hoy exaltamos este gran s�mbolo de nuestra fe cristiana porque, entre otras cosas, detr�s de la puerta de la muerte, se encuentra la antesala de la vida. Hoy exaltamos la cruz porque, ella, sostiene un cuerpo que nos trae libertad, af�n de superaci�n, fe, esperanza y ganas de resucitar. La cruz nos recupera, nos rescata� �nos redime!

Hoy exaltamos la cruz porque, cuando las cosas se nos presentan en contra, sabemos que �cumplir la voluntad de Dios y ver a Dios en todo- nos hace esperar un ma�ana m�s feliz, una ma�ana de resurrecci�n, un amanecer con respuestas.

Hoy exaltamos la cruz porque, entre otras cosas, los cristianos sabemos que, el amor de Dios, ha sido roturado, sacrificado, molido por el hombre en beneficio del propio hombre. Tal vez nunca lleguemos a entender en toda su profundidad el Misterio que ello abarca. Hagamos una oraci�n: Dios lo ha hecho por m�. Dios se ha dejado clavar por m�. �No nos sugiere esto fe, conformidad, emoci�n, agradecimiento y no despierta muchos sentimientos de fe hacia Cristo?

�Viva la Cruz! Y �c�mo no! �El fruto de la cruz! En ella Dios nos levanta, como al tercer d�a, levant� a Jes�s de la muerte. A veces, Dios, nos levanta sobre el madero, pero otras tantas, Dios, de igual manera, Dios nos levanta de esas situaciones de amargura, de pena y de tristeza.

4.- Si al Se�or, siendo Se�or, no le fue ahorrado el sufrimiento, algo de bueno tiene que tener la cruz cuando, Dios, permiti� que su �nico Hijo subiera al madero.

En Bel�n, Dios, se hizo amor entre un pesebre de madera. En el Calvario, Dios, se deshizo en amor en dos trozos de madera en forma de Cruz. �Aprenderemos esta lecci�n para nosotros mismos y en generosidad hacia los dem�s?

Con San Pablo decimos: Estoy seguro de que nada ni nadie "podr� separarnos del amor de Dios que se nos ha manifestado en Cristo Jes�s, Se�or nuestro"

�Viva la Cruz!

 

Javier Leoz