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TIEMPO ORDINARIO
VIERNES DE LA SEMANA
XXX
Del Com�n de santos varones para los santos religiosos. Salterio II
3 de noviembre
SAN MARTIN DE PORRES, religioso.(MEMORIA)
V�SPERAS
(Oraci�n de la tarde)
INVOCACI�N INICIAL
V.
Dios m�o, ven en mi auxilio
R.
Se�or, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Esp�ritu
Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Am�n. Aleluya.
Himno: FELIZ QUIEN HA ESCUCHADO LA LLAMADA
Feliz quien ha escuchado la llamada
al pleno seguimiento del Maestro,
feliz porque �l, con su mirada,
lo eligi� como amigo y compa�ero.
Feliz el que ha abrazado la pobreza
para llenar de Dios su vida toda,
para servirlo a �l con fortaleza,
con gozo y con amor a todas horas.
Feliz el mensajero de verdades
que marcha por caminos de la tierra,
predicando bondad contra maldades,
pregonando la paz contra las guerras. Am�n.
SALMODIA
Ant 1.
Arranca, Se�or, mi vida de la muerte, mis pies de la ca�da.
Salmo 114 - ACCI�N DE GRACIAS
Amo al Se�or, porque escucha
mi voz suplicante,
porque inclina su o�do hacia m�
el d�a que lo invoco.
Me envolv�an redes de muerte,
me alcanzaron los lazos del abismo,
ca� en tristeza y angustia.
Invoqu� el nombre del Se�or:
�Se�or, salva mi vida.�
El Se�or es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo;
el Se�or guarda a los sencillos:
estando yo sin fuerzas me salv�.
Alma m�a, recobra tu calma,
que el Se�or fue bueno contigo:
arranc� mi vida de la muerte,
mis ojos de las l�grimas,
mis pies de la ca�da.
Caminar� en presencia del Se�or
en el pa�s de la vida.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Esp�ritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Am�n.
Ant.
Arranca, Se�or, mi vida de la muerte, mis pies de la ca�da.
Ant 2.
El auxilio me viene del Se�or, que hizo el cielo y la tierra.
Salmo 120 - EL GUARDI�N DEL PUEBLO.
Levanto mis ojos a los montes:
�de d�nde me vendr� el auxilio?
El auxilio me viene del Se�or,
que hizo el cielo y la tierra.
No permitir� que resbale tu pie,
tu guardi�n no duerme;
no duerme ni reposa
el guardi�n de Israel.
El Se�or te guarda a su sombra,
est� a tu derecha;
de d�a el sol no te har� da�o,
ni la luna de noche.
El Se�or te guarda de todo mal,
�l guarda tu alma;
el Se�or guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Esp�ritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Am�n.
Ant.
El auxilio me viene del Se�or, que hizo el cielo y la tierra.
Ant 3.
Justos y verdaderos son tus caminos, �oh Rey de los siglos!
C�ntico: CANTO DE LOS VENCEDORES Ap 15, 3-4
Grandes y maravillosas son tus obras,
Se�or, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
�oh Rey de los siglos!
�Qui�n no temer�, Se�or,
y glorificar� tu nombre?
Porque t� solo eres santo,
porque vendr�n todas las naciones
y se postrar�n en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Esp�ritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Am�n.
Ant.
Justos y verdaderos son tus caminos, �oh Rey de los siglos!
LECTURA BREVE Rm 8, 28-30
Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que
ha llamado conforme a su designio. A los que hab�a escogido, Dios los
predestin� a ser imagen de su Hijo, para que �l fuera el primog�nito de
muchos hermanos. A los que predestin�, los llam�; a los que llam�, los
justific�; a los que justific�, los glorific�.
RESPONSORIO BREVE
V.
El Se�or es justo y ama la justicia.
R.
El Se�or es justo y ama la justicia.
V.
Los buenos ver�n su rostro.
R.
El Se�or es justo y ama la justicia.
V.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Esp�ritu Santo.
R.
El Se�or es justo y ama la justicia.
C�NTICO EVANG�LICO
Ant.
Alabemos al Se�or, que ha glorificado a su humilde siervo Mart�n con dones
celestiales.
C�ntico de Mar�a. ALEGR�A DEL ALMA EN EL SE�OR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Se�or,
se alegra mi esp�ritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillaci�n de su esclava.
Desde ahora me felicitar�n todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por m�:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generaci�n en generaci�n.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de coraz�n,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vac�os.
Auxilia a Israel, su siervo,
acord�ndose de su misericordia
-como lo hab�a prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Esp�ritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Am�n.
Ant.
Alabemos al Se�or, que ha glorificado a su humilde siervo Mart�n con dones
celestiales.
PRECES
Pidamos a Dios Padre, fuente de toda santidad, que con la intercesi�n y el
ejemplo de los santos nos ayude, y digamos:
Haz que seamos santos, porque t�, Se�or, eres santo.
Padre santo, que has querido que nos llamemos y seamos hijos tuyos,
haz que la Iglesia santa, extendida por los confines de la tierra, cante
tus grandezas.
Padre santo, que deseas que vivamos de una manera digna, buscando siempre
tu benepl�cito,
ay�danos a dar fruto de buenas obras.
Padre santo, que nos reconciliaste contigo por medio de Cristo,
gu�rdanos en tu nombre para que todos seamos uno.
Padre santo, que nos convocas al banquete de tu reino,
haz que comiendo el pan que ha bajado del cielo alcancemos la perfecci�n
del amor.
Se pueden a�adir algunas intenciones libres
Padre santo, perdona a los pecadores sus delitos
y admite a los difuntos en tu reino para que puedan contemplar tu rostro.
Porque nos llamamos y somos hijos de Dios, nos atrevemos a decir:
Padre nuestro...
ORACION
Se�or, Dios nuestro, que llevaste a san Mart�n de Porres a la gloria
celestial, por medio de una vida escondida y humilde, conc�denos seguir de
tal manera sus ejemplos, que merezcamos, como �l, ser llevados al cielo.
Por nuestro Se�or Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la
unidad del Esp�ritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Am�n
CONCLUSI�N
V.
El Se�or nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R.
Am�n. |