¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Viernes, 27 de Abril de 2018

En América Latina

SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO, obispo

Patrono del Episcopado Latinoamericano

Fiesta – Blanco

2 Timoteo 1, 13-14; 2, 1-3 / Mateo 9, 35-38

Salmo responsorial Sal 95, 1.3-5. 7-8a. 10

R/. "¡Anuncien las maravillas del Señor!”

 

En el resto del mundo

Cuarta Semana de Pascua

Feria o Memoria libre – Blanco

Hechos 13, 26-33 / Juan 14, 1-6

Salmo responsorial Sal 2, 6-12a

R/. "¡Tú eres mi hijo, Yo te he engendrado hoy!”

 

Santoral:

Nuestra Señora de Montserrat, Santo Toribio

de Mogrovejo, Santa Zita y San Antimio

 

Hoy, ponte en las manos de Dios

 

Hoy amanece para ti un nuevo día,

y es como una resurrección,

ya que cada noche, cuando cierras tus ojos,

no sabes ciertamente si despertarás

para gozar de un nuevo día.

 

Hoy, al despertar, ponte en las manos de Dios,

y entrégale todo tu nuevo día.

Y mientras el sol te va regalando

la luz de un nuevo día, que llena

de claridad y hace nuevas todas las cosas,

piensa en Dios y confíale cada minuto,

cada una de tus horas, pidiéndole que Él

dirija tu pasos a través de este día.

No dudes ni por un momento cuando sientas

que los problemas también despertaron contigo.

Él estará a tu lado y no permitirá que nada

te suceda; ten presente sus palabras:

“No se inquieten por su vida, pensando

qué van a comer o qué van a beber,

ni por su cuerpo, pensando con qué

se van a vestir. ¿No vale acaso más

la vida que la comida y el cuerpo

más que el vestido?”  (Mt 6, 24-25)


Si te sientes angustiado, viendo que todo

te supera y te sientes asediado por mil

fantasmas, ciertos o imaginarios,

no dudes ni por un instante, confíale

todo y ponte dócilmente en su manos.

 

Cuando no comprendas el porqué

de tantas cosas que diariamente te suceden;

cuando ya dudes hasta de tus propios amigos,

no vaciles, confíale todas tus cosas,

y no dudes que Él te guiará aún en medio

de las peores tormentas.

 

Cuando te sientas enfermo, agobiado,

ya sin fuerzas para enfrentar la vida,

ponte sin dudar en las manos de Dios

y confíale todos tus problemas,

ten confianza, que no quedarás defraudado.

 

“No se inquieten entonces, diciendo:

«¿Qué comeremos, qué beberemos,

o con qué nos vestiremos?»

Son los paganos los que van detrás

de estas cosas. El Padre que está en el cielo

sabe bien que ustedes las necesitan.” (Mt 6, 33)

 

Hoy expulsa de tu casa, de tu vida,

toda tristeza y toda melancolía;

abre tus ventanas, deja el sol radiante

del nuevo día, que hoy te da Dios,

te ilumine; ponte en sus manos y confía.

 

Miguel A. Osimani