¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Viernes, 25 de mayo de 2018

Semana 7ª durante el año

Feria o Memoria libre – Verde / Blanco

Santiago 5, 9-12 / Marcos 10, 1-12

Salmo responsorial Sal 102, 1-4. 8-12

R/. “El Señor es bondadoso y compasivo”

 

Santoral:

San Beda, Santos Cristóbal Magallanes y Agustín Caloca,

San Gregorio VII, Santa María Magdalena de Pazzi,

Santa Magdalena Sofía Barat, San Dionisio

Ssbuggwawo y San Pedro Doan Van Vân

 

Resentimientos

 

Al tener un resentimiento vamos matando
nuestra semilla de felicidad interna;
La palabra resentimiento viene de re-sentir,
es decir volver a sentir intensamente

una y otra vez aquello que nos dolió;
es como si a diario tomáramos

una cucharadita de veneno
que nos va amargando

y destruyendo por dentro.

Es cierto que perdonar es difícil,

especialmente a nosotros mismos,
nos cuesta trabajo perdonar

nuestros errores y fracasos,
y lo peor es que ese resentimiento

lo proyectamos en los demás
por la vía de la agresividad,

la envidia y el mal humor.

Pero, como dice José Luis Martín Descalzo,

pasarse la vida dándole vueltas

a nuestros propios errores

es señal de un refinadísimo orgullo.
Cuando con serenidad nos aceptamos

a nosotros mismos, y a la vez sabemos

exigirnos y sonreír ante nuestro propio espejo,
ya estamos bien preparados

para perdonar a los demás.
A final de cuentas, perdonar es siempre

la consecuencia de comprender,
y como dice Graham Green,

"si conociéramos el último porqué de las cosas,
tendríamos compasión hasta de las estrellas".

Perdonar a veces sólo requiere

de una percepción distinta, de que veamos

las cosas bajo otro lente: el del otro.

Cuando perdonamos nos quitamos

un gran peso de encima,

nos sentimos más ligeros, libres y,

sobre todo, en paz.
Es como reparar algo que estaba roto,

nos ofrece un nuevo comienzo,
una nueva forma de vivir,

nos vuelve a despertar a la verdad
de nuestra bondad y nos hace

sentirnos dignos de amor.

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