¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Viernes, 5 de enero de 2018

Semana IIª de Navidad

Feria - Blanco

1 Juan 3, 11-20 / Juan 1, 43-51

Salmo responsorial Sal 99, 1-5

R/. "¡Aclame al Señor toda la tierra!”

 

Santoral:

San Simeón Estilita

y Beato Juan Nepomuceno

 

 

¡Quién fuera rey en este día!

 

Y ante el Rey de Reyes, alabar y bendecir

la grandeza de un Dios, que sin necesidad

de tanto, tan en el  llano ha caído.

Y, dejar detrás de mí, palacios e imperios,

tronos y vasallos, dominaciones y castillos,

para postrarme ante Aquel que sólo tiene

el amor como almena,

la pequeñez como defensa indefensa,

y, como siervos y guardianes,

un José y María que, sólo saben mirar,

contemplar y emocionarse ante el Misterio.

Pastores que, sorprendidos por tal mensaje,

dejaron tierras y ganados y marcharon a adorarle.

 

¡Quien fuera Melchor!

Y decirte que, como Rey, mereces ya no sólo el oro,

sino que toda rodilla se doble ante el AMOR.

¡Quien fuera Gaspar!

Y perfumar, con el incienso, al que siendo hombre,

es Dios y hombre a la vez, o que, el aroma

se desparramase por todos los valles donde los hombres

todavía desconocen la noticia de tu Nacimiento.

¡Quien fuera Baltasar!

Para ofrendarte, además de cómo Rey y Dios,

la debilidad de lo que somos y que Tú

compartes: nuestra humanidad.

 

¡Te doy gracias, Señor!

Porque –sin ser rey– he visto una estrella.

Una estrella que, en la noche oscura,

me ha invitado a seguirle, incluso en las horas amargas,

y, sus destellos, han hablado a mi corazón,

despertando mis sentimientos y mi curiosidad.

Una estrella que ha hecho posible el que yo,

hombre y débil, me postre ante Ti con la misma fe

y con la misma emoción de aquellos Reyes Magos.

Haz Señor, que después de haberte contemplado

y rezado, después de haberte ofrecido mi pobreza,

vuelva a mi hogar con la firme promesa

de que tu nombre sea conocido, amado y publicado

por todos los confines de la tierra.

¡Gracias, Señor! ¡Gracias, mi Rey!

 

P. Javier Leoz