¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Miércoles, 31 de enero de 2018

Semana 4ª durante el año

Memoria obligatoria – Blanco

2 Samuel 24, 2. 9-17 / Marcos 6, 1-6

Salmo responsorial Sal 31, 1-2. 5. 6. 7

R/. "¡Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado!”

 

Santoral:

San Juan Bosco

 

Lo que de veras importa...

¡Sólo tenemos una vida!

Y todos queremos vivirla con plenitud.

¿Cómo podemos aprovecharla al máximo

con las energías y facultades de que disponemos?

¿Qué es lo que de veras importa?

Es imposible abarcar la totalidad de la vida.
¿Qué es lo esencial?

¿De qué podemos prescindir con provecho?

Podemos prescindir de todo aquello

que no nos llevaremos a la vida eterna.

 

Si no queremos llenar nuestra vida de obstáculos

hay cuatro cosas que podemos hacer:

Desechar la falsedad. 
La eternidad no es para los farsantes.

Descartar la preocupación.
La preocupación es miopía espiritual;

una forma torpe de ver las cosas pequeñas

y de magnificar su valor.

Renunciar al descontento.
Hay que vivir heroicamente

cualquier situación que se nos presente.

Renunciar al egoísmo.
En la vida eterna no hay codicia.

Allí nunca se escuchan las palabras

"mío" o "tuyo"; todas las cosas son de todos.

¿Qué aspectos de la existencia debemos

cuidar, guardar y usar? Son ocho los valores

que pueden engrandecer la vida.

Emplea sabiamente el TIEMPO.
En la vida lo importante no es cuánto tiempo

tienes, sino qué vas a hacer con él.

Valora el TRABAJO.
Pero no cualquier clase de trabajo.

Pregúntate. ¿Es vital mi labor ¿Templa mi carácter?

¿Inspira a otros? ¿Es útil para el mundo?

Busca la felicidad cada día.

Si no eres FELIZ hoy.
¡Nunca lo serás! ¡Procura ser paciente,

generoso, fuerte, entusiasta y trabajador!

Si haces todo esto con un corazón agradecido,

serás feliz; tan feliz como le es dado

ser al hombre en la tierra.

Ten en alta estima el AMOR.
El verdadero amor nunca riñe; confía, no necesita

ataduras, ni en el tiempo ni en la eternidad.

Controla tu AMBICIÓN.
Existe el gran peligro de trocar los afectos

humanos ordinarios por la ambición intelectual.

Pongamos límites a ésta;

asegurémonos de que no ocupe un lugar

demasiado grande en nuestra vida.

Abraza la AMISTAD.
Para ser un amigo verdadero,

se necesita tener un alma generosa.

Es preciso perdonar mucho, olvidar mucho,

tolerar mucho.

No temas el PESAR.
En la vida, las decepciones son inevitables.

El dolor es nuestro destino común.

El pesar no nos ha sido dado sólo para

que nos lamentemos. Nos ha sido dado

para que, después de sentir, sufrir y llorar,

seamos capaces de comprender, amar y bendecir.

Ten FE.
Una fe vigorosa, serena e inextinguible

en la amorosa bondad de Dios nos permite

esperar sin temor el fin de la existencia temporal

y el advenimiento de la vida eterna, y nos da

la posibilidad de vivir una vida plena y exaltada".

La creencia en la inmortalidad es la única

forma de encontrarle sentido al universo.

¡Que tengas un hermoso día!