¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Miércoles, 19 de septiembre de 2018

Semana 24ª durante el año

Feria o Memoria libre – Verde / Rojo

1 Corintios 12, 31—13, 13 / Lucas 7, 31-35

Salmo responsorial Sal 32, 2-5. 12-22

R/. "¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!"

 

Santoral:

San Jenaro, San José Ma. de Yermo

y Parrés, Santa María de Cervelló,

Santa Emilia de Rodat

 

 

 

Un alma de pobre

 

Danos, Señor, un alma de pobre,

lo suficiente audaz para dejar,

como Abrahám, nuestra propia tierra,

los ídolos del propio hogar,

toda la familia e, incluso, si Tú lo pides,
el hijo sobre el altar, a fin de caminar

a la luz de una Fe que atraviesa montañas.

 

Danos, Señor, un alma de pobre,

suficientemente contemplativa
para escuchar, como el pequeño Samuel,

una y otra vez tu voz.
Sufici
entemente humilde

para levantarse, una y otra vez,
diciendo con corazón atento:

ya voy, Señor.

 

Señor, un alma de pobre,

lo suficientemente desprendida
para avanzar de campamento

en campamento sin cansarse,
para vivir provisionalmente en una tienda

sin instalarse, para comer un maná

que cada día cae de tu mano.

 

Danos Señor, un alma de pobre,

que cuando alguien que necesita comer

llame a nuestra puerta, siempre encuentre

un modo de compartir la comida,

el maná que cada día tu mano nos da.

 

Danos, Señor, un alma tan pobre,

que sea capaz de competir contigo
por
diez justos de una ciudad.
Cap
az de contemplarte, cara a cara,
quedándole el rostro iluminado.
Y, con simplicidad y alegría franca,
cap
az de bailar delante del Arca.