¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Miércoles, 17 de enero de 2018

Semana 2ª durante el año

Memoria obligatoria - Blanco

1 Samuel 17, 1a. 2a. 4a. 8. 32-33. 37. 40-51 / Marcos 3, 1-6

Salmo responsorial Sal 143, 1-2. 9-10

R/. "¡Bendito sea el Señor; mi Roca!”

 

Santoral:

San Antonio, Santa Rosalina de Villeneuve

y San Amalberto

 

Reflexiones sobre la vida y la muerte

 

Relato de una persona que viajaba entre Medellín y Bogotá,

regresando de visitar a su familia y a la de su esposa.

 

Cuando llevábamos 3 horas de viaje perdí

el control de mi vehículo y caímos a un abismo. 

Gracias a Dios salimos con pocas heridas

de ese accidente.

 

Verdaderamente fue espantoso creer en ese momento

que alguno de los tres (llevábamos nuestro perrito)

cuando el carro se detuviera, estaría muerto,

pero Dios fue bueno con nosotros.

 

La experiencia que sucedió después, es la que creo

que vale la pena aportar. Es una experiencia propia,

que de pronto enriquecerá la vida de otras personas.

 

El carro lo había conseguido con mucho esfuerzo,

pues tú sabes que en Colombia es difícil conseguir

cosas de valor con los problemas que tenemos. 

Pero después del accidente me quedaron

lecciones de vida que son invaluables.

 

Aprendí a valorar el solo hecho de escuchar

a mi esposa respirar cuando duerme y sentir

que su calor todavía me acompaña,

ser consciente de eso me da un alivio grandísimo,

mucho más que pensar qué voy a comprar mañana.

 

También aprendí que si ese día hubiese muerto,

lo único de valor que me hubiera llevado, serían

los momentos felices que hubiese tenido en mi vida,

ni el dinero que dejé en el banco, ni las cosas

que he comprado para mi casa (vivo en alquiler),

ni la ropa que llevaba en ese momento me habrían

quedado, sólo la vida que hubiese vivido

hasta ese momento.

 

Por eso, me cansé de pensar a toda hora en el mañana,

en guardar porque puedo necesitar más adelante. 

¿Quién nos garantiza que hay más adelante? 

no quiero decir que asumí una vida desordenada,

sino que trato de disfrutar al máximo lo que tengo,

eso es lo importante, vivir más el hoy, el mañana

es importante pero depende del nosotros HOY.

 

También aprendí que un artículo material de lujo

como es un carro, no te da estatus, no te da

buenas apariencias, sino que simplemente

te presta un servicio; ver mi carrito destrozado

en ese accidente me hizo pensar:

"Gracias a Dios fue mi carro, no mi esposa,

mi perro o mis piernas".

 

Valoremos lo que tenemos, a todas horas

nos la pasamos pensando qué necesitamos

para ser felices, y lo tenemos aquí, en nuestra vida;

las personas que amamos, todo lo vivo.

 

Espero que no tengan que rodar por un abismo

para que entiendan y practiquen este mensaje.

Que Dios nos bendiga.