¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Miércoles, 1 de agosto de 2018

Semana 17ª durante el año

Memoria obligatoria – Blanco

Jeremías 15, 10. 16-21 / Mateo 13, 44-46

Salmo responsorial Sal 58, 2-4. 10-11. 17-18

R/. “¡Tú eres mi refugio en el peligro, Señor!”

 

Santoral:

San Alfonso María de Ligorio, San Bernardo

Vu Van Duê, Santo Domingo Hanh

y Beata María Estela

 

Ser puente entre los hermanos

 

¡Señor!

Que yo sea puente entre los hombres para unir

a los jóvenes y a los adultos en el diálogo de la vida;

que yo sea el cemento armado, que, aunque frío

y sin vida, une ambos lados del río y a las vidas

que por él pasan.

 

Que yo sea más grande cuando mayores

son las distancias.

Que yo sea tan coherente que no quiera

no necesitar ser más puente.

 

Que yo sea el puente entre los hombres

y el infinito para que, al pasar por mí,

mis hermanos se detengan para contemplar

tu obra majestuosa.

 

Que yo sea un Padrenuestro Vivo:

la oración que une el cielo y la tierra.

 

Tal vez, Señor, yo sea un mundo hermano,

pero antes de eso, el mundo deberá saber que,

para conseguir amar, necesita hacer uso

de un puente que una a los hombres.

 

Que yo sepa afirmar mi pies en el lodo

que las aguas cubren, para poder tender

las manos a los que no saben caminar limpios,

ni pisar donde se hunde el pie.

 

Que nadie se preocupe de mis pies

que pisan el barro, para percibir que mis hombros

son pisados por aquellos que buscan el otro lado

de las cosas donde se encuentra el amor.