¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Martes, 16 de enero de 2018

Semana 2ª durante el año

Feria – Verde

1 Samuel 16, 1-13 / Marcos 2, 23-28
Salmo responsorial Sal 88, 20-22. 27-28

R/. "Encontré a David, mi servidor”

 

Santoral:

San Marcelo I, Santos Berardo,

Odón, Pedro, Adjunto y Acurso,

San Honorato

 

 

¡Qué difícil!

 

Qué difícil es mirar a los ojos a alguien

y decirle "Te amo", todos los días.

 

Qué difícil encontrar que la vida tal y como es,

es maravillosa... y no renegar de aquello que no tenemos.

 

Qué difícil voltear atrás y recordar todo lo bello

que ha pasado... pero solo tomarlo como un recuerdo

de lo bello que está por ocurrirnos.

 

Qué difícil es decirle adiós a alguien que ya

no está contigo... pero si no lo haces su recuerdo

lo mantendrá más alejado de ti.

 

Qué difícil aceptar que a veces nos equivocamos...

es la señal inequívoca de que aun somos humanos.

 

Qué difícil amar sin condiciones y no esperar

que te amen de la misma manera...  ya que solo

el verdadero amor da sin esperar nada a cambio.

 

Qué difícil recordar todo aquello que no hicimos

por "falta tiempo"... habrá que entender que la vida

es hoy.  el tiempo... el tiempo puede esperar.

 

Qué difícil voltear a tu alrededor y ver sólo

unos cuantos cercanos a ti... y ver qué hermoso es

que tengas gente que te aprecia y te quiere.

 

Es triste mirar dentro del espejo del alma y descubrir

que está vacío... pero que una sola sonrisa o palabra

puede llenar ese vacío de amor.

 

Qué difícil imaginar esa "Vida Perfecta" que a todos

nos tocaría tener... cuando la realidad es que vivimos

una perfecta vida desde el momento mismo

en que el día de hoy te levantaste... vivo.

 

No se trata de que las cosas sean difíciles, somos

nosotros mismos los que lo hacemos más duro.