¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Martes, 11 de septiembre de 2018

Semana 23ª durante el año

Feria – Verde

1 Corintios 6, 1-11 / Lucas 6, 12-19

Salmo responsorial Sal 149, 1-6a. 9b

R/. "¡El Señor ama a su pueblo!"

 

Santoral:

San Pafnucio, San Adelfo,

Santa Vinciana y San Juan

Gabriel Perboyre

 

Tu prójimo y tú

 

Si tu prójimo se compra un automóvil del año,

es vanidad.
Si tú te lo compras, es necesidad.

 

Si a tu prójimo le da ira,

es pecado.
Si a ti te da ira, es que "tu carácter es así."

 

Si tu prójimo te dice la verdad que no te gusta,

es que no tiene amor.
Si tú lo haces es que eres sincero.

 

Si tu prójimo no te saluda,

es que es orgulloso.
Si tu no lo saludas, es que "no lo viste".

 

Si tu prójimo no cumple con su deber,

es un irresponsable.
Si tu no cumples con tu deber

es que realmente no puedes.

 

Si tu prójimo tiene serias dificultades,

es que está en pecado.
Si tú las tienes, es una prueba.

 

Si tu prójimo no trabaja,

es que es un vago.
Si tú no trabajas, es que no consigues trabajo.

 

Si tu prójimo sufre escasez,

es que es un mal administrador.
Si tú sufres escasez, es que no ganas suficiente.

 

Si tu prójimo habla de los demás,

es un calumniador.
Si tú hablas de los demás, "es para orar".

 

Si tu prójimo cae en tentación,

es un carnal.
Si tú caes en tentación, fue una debilidad.

 

Si tu prójimo no acepta el reto,

es un cobarde.
Si tú no lo aceptas, es que "no estás capacitado".

 

Si tu prójimo exhorta en forma dura,

está falto de amor.
Si tú lo haces, es "ira de Dios".

 

Si tu prójimo ora por finanzas,

no sabe orar.
Si tú oras por finanzas, es "para la obra de Dios".

 

Si tu prójimo no ora, ni alaba a Dios en alta voz,

está muerto espiritualmente.
Si tú no oras ni alabas en alta voz,

es que lo haces con el corazón.

 

Si tu prójimo recibe bendiciones,

es por la misericordia de Dios.
Si tú recibes bendiciones, es porque te las mereces.

 

Si el hijo de tu prójimo es rebelde,

él es mal padre.
Si tu hijo es rebelde,

es porque "heredó el carácter del abuelo".

 

Si tu prójimo paga mal por mal,

es porque es un vengativo.
Si tú lo haces es que estás haciendo justicia.

 

Si tu prójimo cumple con su deber,

es para "acumular puntos".
Si tú cumples con tu deber es porque eres responsable.