¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Lunes, 30 de Abril de 2018

Quinta Semana de Pascua

Feria o Memoria libre – Blanco

Hechos 14, 5-18 / Juan 14, 21-26

Salmo responsorial Sal 113 B, 1-4. 15-16

R/. “¡Glorifica tu Nombre, Señor!”

 

Santoral:

San Pío V, San José Benito Cottolengo,

San Roberto San Adjutorio

y Beata Rosamunda

¿Cómo se mide tú valor?

 

No se mide según con quién sales, 

ni por el número de personas

con quienes has salido.

 

No se mide por la fama de tu familia,

por el dinero que tienes, por la marca

de coche que manejas, ni por el lugar

donde estudias o trabajas.

 

No se mide ni por lo guapo ni por lo feo

que eres, por la marca de ropa que llevas,

ni por los zapatos, ni por el tipo de música

que te gusta. Tú valor, simplemente, es…

Otra cosa

 

Tú valor:

Se mide por el sabor de boca que dejas

a los demás con tu presencia y con tus comentarios.

Se mide según a quién amas y según a quién dañas.

Se mide según la felicidad o la tristeza

que proporcionas a otros.

Se mide por los compromisos que cumples

y las confianzas que traicionas.

 

Se trata de lo que se dice y lo que se hace…

y si esto es dañino o benéfico.

Se trata de a quién no  le haces caso

o ignoras intencionalmente.

 

Se trata de los juicios que formulas, y a quién

o contra quién los comentas. Se trata del amor,

el respeto o el resentimiento que llevas dentro de ti,

y de cómo lo cultivas .

 

El no hacer demasiado alarde de lo bueno que

hagamos , cuando uno sabe su valor, a veces

no es necesario decir nada.  Ni firmar todo

lo que hacemos para que todos vean,

mira yo lo hice, mira yo lo escribí…

Basta con que Dios lo sepa.

 

Tú valor se mide, por la capacidad que tengas

de ser compasivo y comprensivo con los demás.

Por la capacidad que tengas de ver más allá

de las apariencias, de valorar a las personas

no por su aspecto o status. De ser sencillo

a pesar de tener todos los medios para

poder ser altivo.

 

De dar un buen trato a todas las personas,

aún a las más humildes… que son las que más

necesitan de una muestra de interés, cariño

o humanidad de los que estamos en otro

nivel económico. La vida será contigo tan justa

como lo eres con los demás.

 

Esto, es lo que le da un verdadero valor

a tú persona, esto se llama tener una verdadera

“calidad humana”.

 

¡Que tengas un hermoso día!