¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Lunes, 22 de octubre de 2018

Semana 29ª durante el año

Feria o Memoria libre – Verde / Blanco

Efesios 2, 1-10 / Lucas 12, 13-21

Salmo responsorial Sal 99, 1-5

R/. “El Señor nos hizo, a Él pertenecemos”

 

Santoral:

San Juan Pablo II, San Felipe de Heraclea,

Santas Elodia y Nunilón,

Beato Timoteo Giaccardo

 

 

No...

 

Hay más felicidad en dar que en recibir,

y esto es absolutamente cierto.

La felicidad no está como un ente fuera de nosotros

y se hace patente, sensible, cuando damos,

cuando compartimos, cuando amamos. 

Por eso si quieres ser feliz,

aprende primero a dar y a amar. 

Y aprende de las cosas simples

y sencillas que quizá puedan servirte. 

Como no pedir amistad, mejor concédela.
No esperes regalos, mejor ofrécelos.
No busques amor, dalo tú. 
No busques la muerte, vive con dignidad.

No esperes oportunidad, créala.
No desperdicies el sufrimiento y los errores,

aprende de cada uno de ellos.
No tengas prejuicios, ten disponibilidad. 
No busques honores, pero honra

aun al más pequeño.

No reniegues de la enfermedad,

porque es también un camino para llegar a Dios.
No te consideres superior a nadie,

porque todos somos hijos de Dios. 
No te aferres a nada, porque Dios te ha creado libre. 

Desprecia siempre lo vulgar, lo corriente,

porque vales mucho más que las cosas

que te da la vida. 
Vales más que las flores, y tu destino es el cielo. 

Define cuál es tu verdad y defiéndela con orgullo,

porque es absolutamente tuya. 

Ámate a ti mismo y construye tu felicidad,

porque para ti solo existe una verdad irrefutable:

tu propia existencia. 

Disfruta la felicidad que ahora tienes,

nadie sabe qué vendrá el día de mañana. 

Vive pensando en las cosas que la vida te otorga,

no en las que no te ha dado, porque ni siquiera

has buscado las oportunidades necesarias. 

Y recuerda que los dones más valiosos son la paz,

la alegría, el silencio, la oración, un buen libro,

una buena canción, un gran amor, un buen recuerdo…

y Dios. 
 

Después de todo, Él es el gran amigo de todos.

Cada día, sin importar si el año comienza o está

terminando ya o estás justo a la mitad, es un buen

momento para recapacitar lo que estás haciendo,

lo que pienses, lo que sientas y lo que quieres.

 

Piensa que las cosas son más sencillas

de lo que parecen, piensa en no ser rebuscado

ni complicado.

 

Piensa en lo que realmente vale la pena:

que es lo que tienes dentro de ti mismo.