¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Jueves, 26 de julio de 2018

Santos Joaquín y Ana, padres

de Santa María Virgen

Memoria obligatoria - Blanco

Jeremías 2, 1-3. 7-8. 12-13 / Mateo 13, 10-17

Salmo responsorial Sal 35, 6-7b. 8-11

R/. “¡En ti está la fuente de la vida, Señor!”

 

Santoral:

San Joaquín y Santa Ana,

Santa Bartolomea Capitanio

y Beato Jorge Preca

 

Abrir el corazón

 

Abrir el Corazón es un acto de generosidad,

un ejercicio de honestidad con nuestro ser interior,

deseoso de dar lo mejor de sí.

Abrir el Corazón es apuntar a lo más sublime

de cada ser, reconociendo en los demás aquello

que también está en nosotros.

Abrir el Corazón es ser sinceros por encima

de todos los engaños que nos hacen aparentar

ser fríos e invulnerables.

Abrir el Corazón es amar incondicionalmente

la vida y a los demás, por encima de las dificultades.

Abrir el Corazón es sembrar la semilla selecta

que hemos guardado para el mejor momento: "ahora".
 

Abrir el Corazón es no preguntar por qué,

y dar sin pedir explicaciones.

Abrir el Corazón es llevar ese río de néctar

para poder saciar la sed de cuantos seres

habitan este reino de existencia.

Abrir el Corazón es tocar a cada ser como

a las delicadas alas de una mariposa.
 

Abre tu el Corazón, porque ese es el mejor maestro,

el que puede hacerte llegar al conocimiento más profundo.

Que siga lloviendo en nuestros Corazones,

para que nuestro jardín se inunde de flores y amor.