¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Jueves, 25 de octubre de 2018

Semana 29ª durante el año

Feria – Verde

Efesios 3, 14-21 / Lucas 12, 49-53

Salmo responsorial Sal 32, 1-2. 4-5. 11-12. 18-19

R/. “La tierra está llena del amor del Señor”

 

Santoral:

Santos Crispín y Crispiniano, Cuarenta Mártires

de Inglaterra y Gales, San Cristanto

y Santa Doria

 

 

Acepta a tus amigos como son

 

Acéptalos como son...

Está agradecido por lo que tienes,

no molesto por lo que los amigos no pueden dar.

Acepta las imperfecciones de cada uno

y la individualidad y no te sientas amenazado

si las opiniones y los gustos de ellos difieren

a veces de los tuyos.

Date tu lugar...

Tenemos derecho a nuestros sentimientos

y pensamientos privados.

Los amigos que tratan de invadir el espacio

interior de los demás, corren el riesgo

de destruir la relación.

Estáte listo para dar y recibir...

Está siempre pronto para prestar ayuda

y también para pedirla, pero no te excedas

en tus exigencias, ni permitas que se abusen.

Da consejos constructivos...

Cuando un amigo necesita hablar, escucha

sin interrumpir. Si te piden un consejo,

que sea positivo y al mismo tiempo un apoyo.

Se leal...

Lealtad es fidelidad... Significa "estar con"

tu amigo, tanto en las malas como en las buenas.

Significa honrar la confianza,
significa no desacreditar a un amigo

en su ausencia, ni permitir que otros lo hagan.

Alaba y alienta...

Di a tus amigos lo que te gusta acerca de ellos,

lo agradecido que estás de la presencia de ellos en tu vida.

Deléitate con los dones que tienen y aplaude sus éxitos.

Se honesto...

La comunicación abierta es esencial

en la amistad. Expresa tus sentimientos,

buenos y malos, en lugar de embotellar

tu cólera o tus ansiedades.

Aclarar el ambiente ayuda al desarrollo

de la amistad, pero recuerda que hay cosas

que es mejor no decir.

Trata a los amigos como iguales...

En la verdadera amistad, no hay número uno,

no hay lugar para alardear de inteligente

o de los éxitos obtenidos, ni para la envidia,

ni para sentirse superior o inferior.

Confía en tus amigos...

Vivimos en un mundo desordenado

e imperfecto, compuesto de gente imperfecta.

La confianza puede ser traicionada,

pero es esencial para la amistad.

Haz el esfuerzo de creer en la bondad

intrínseca de tus amigos.

Y recuerda que el mejor amigo,

el que siempre estará a nuestro lado,

el que nunca nos dejará, ni nos defraudará,

es JESÚS.