¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Jueves, 19 de julio de 2018

Semana 15ª durante el año

Feria – Verde

Isaías 26, 7-9. 12. 16-19 / Mateo 11,28-30

Salmo responsorial Sal 101, 13-14b. 15-21

R/. “El Señor miró a la tierra desde el cielo”

 

Santoral:

San Arsenio, Santa Áurea, Santas Justa y Rufina,

Santa Isabel Blan de Qin y San Simón Qin

 

 

Acepta a tus amigos como ellos son

 

Acéptalos como son...

Está agradecido por lo que tienes,

no molesto por lo que los amigos no pueden dar.

Acepta las imperfecciones de cada uno y la individualidad

y no te sientas amenazado si las opiniones

y los gustos de ellos difieren a veces de los tuyos.

Date tu lugar...

Tenemos derecho a nuestros sentimientos y pensamientos privados.

Los amigos que tratan de invadir el espacio interior de los demás,

corren el riesgo de destruir la relación.

Estate listo para dar y recibir...

Está siempre pronto para prestar ayuda y también para pedirla,

pero no te excedas en tus exigencias, ni permitas que se abusen.

Da consejos constructivos...

Cuando un amigo necesita hablar, escucha sin interrumpir.

Si te piden un consejo, que sea positivo y al mismo tiempo un apoyo.

Se leal...

Lealtad es fidelidad... Significa "estar con" tu amigo,

tanto en las malas como en las buenas.

Significa honrar la confianza,
significa no desacreditar a un amigo en su ausencia,

ni permitir que otros lo hagan.

Alaba y alienta...

Di a tus amigos lo que te gusta acerca de ellos,

lo agradecido que estás de la presencia de ellos en tu vida.

Deléitate con los dones que tienen y aplaude sus éxitos.

Se honesto...

La comunicación abierta es esencial en la amistad.
Expresa tus sentimientos, buenos y malos,

en lugar de embotellar tu cólera o tus ansiedades.

Aclarar el ambiente ayuda al desarrollo de la amistad,

pero recuerda que hay cosas que es mejor no decir.

Trata a los amigos como iguales...

En la verdadera amistad, no hay número uno,

no hay lugar para alardear de inteligente o de los éxitos obtenidos,

ni para la envidia, ni para sentirse superior o inferior.

Confía en tus amigos...

Vivimos en un mundo desordenado e imperfecto,

compuesto de gente imperfecta.

La confianza puede ser traicionada,

pero es esencial para la amistad.

Haz el esfuerzo de creer en la bondad intrínseca de tus amigos.

 

Y recuerda que el mejor amigo,

el que siempre estará a nuestro lado,

el que nunca nos dejará, ni nos defraudará,

es JESÚS.