¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Jueves, 18 de enero de 2018

Semana 2ª durante el año

Feria - Verde

1 Samuel 18, 6-9; 19, 1-7 / Marcos 3, 7-12

Salmo responsorial Sal 55, 2-3. 9-12. 13

R/. "¡En Dios confío y no temo!” 

 

Santoral:

Santa Prisca (Priscila) y San Liberto

 

 

No tengo edad, tengo vida

 

Algunos de nosotros envejecemos,

de hecho, porque no maduramos.

Envejecemos cuando nos cerramos

a las nuevas ideas y nos volvemos radicales.

Envejecemos cuando lo nuevo nos asusta.

 

Envejecemos también cuando pensamos

demasiado en nosotros mismos

y nos olvidamos de los demás.

Envejecemos si dejamos de luchar.

 

Todos estamos matriculados

en la escuela de la vida,

donde el Maestro es el Tiempo.

 

La  vida sólo puede ser

comprendida mirando hacia atrás.

Pero sólo puede ser vivida

mirando hacia adelante.

 

En la juventud aprendemos;

con la edad comprendemos…

 

Los hombres son como los vinos:

la edad estropea los malos,

pero mejora los buenos.

 

Envejecer no es preocupante:

visto como un viejo sí que lo es.

Envejecer con sabiduría no es envejecer

 

En los ojos del joven arde la llama,

en los del viejo brilla la luz.

 

Siendo así, no existe edad,

somos nosotros que la creamos.

Si no crees en la edad,

no envejecerás hasta el día de tu muerte.

Personalmente, yo no tengo edad:

¡Tengo vida!

 

No dejes que la tristeza del pasado

y el miedo del futuro te estropeen

la alegría del presente.

 

La vida no es corta; son las personas

las que permanecen muertas

demasiado tiempo

 

Haz del pasaje del tiempo

una conquista y no una pérdida.