¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Jueves, 17 de enero de 2019

Semana 1ª durante el año

Memoria obligatoria - Blanco

Hebreos 3, 7-14 / Marcos 1, 40-45

Salmo responsorial Sal 94, 6-11

R/. “¡Ojalá escuchen hoy la voz del Señor!”

 

 Santoral:

San Antonio, Santa Rosalina de Villeneuve

y San Amalberto

 

No renuncies a tus sueños

 

Dale la mano a Dios.

Busca una mayor y más profunda intimidad con Él

Tan solo descansa en Él y espera en Él.

 

Mientras lo haces permite que el Espíritu Santo

te llene de su presencia y te renueve.

Deja que venga sobre ti renovando tu mente,

tu corazón, tu cuerpo.

 

Una nueva fuerza vendrá sobre tu vida.

Tu mente se desbloqueará.

Respira profundo y busca a Dios en cada instante.

Descúbrelo en cada momento que vivas

y reconócelo en cada cosa a tu alrededor.

Comienza a ver con nuevos ojos.

 

No renuncies a tus sueños.

 

Cuando determines tu objetivo, camina hacia él.

No permitas que nadie ni nada te desvíen.

Usa los inconvenientes como fuerzas impulsoras

que te acercan al logro de tu sueño.

 

Transforma lo negativo en positivo.

Si algo negativo vino a tu vida

es porque algo positivo ocurrió en ti.

¿Cómo vencer lo negativo que te ha sobrevenido?

Debes descubrir algo negativo que debe haber en ti.

Cuando descubres lo negativo que hay en tu vida

y lo enfrentas, ocurre algo maravilloso:

lo negativo que te ha sobrevenido

y lo negativo en ti, se transforma

en algo positivo: menos por menos = Más.

 

Si a lo negativo reaccionas en forma negativa,

seguirá siendo algo negativo.

Pero si eres capaz de retener esta verdad

y practicarla, vencerás.

 

Lo negativo que nos viene a nuestra vida

debe ser motivo para hacernos reflexionar

para descubrir algo negativo que hay en nosotros.

Cuando lo hacemos, se transforma

la maldición en bendición.

 

No renuncies a tus sueños.

Tu sueño está en un lugar alto.

Tu trabajo consiste en hacer los peldaños

que te permitirán subir por tu vida

para alcanzar tu sueño.

 

Construye cada peldaño con Sabiduría,

ella viene de Dios: dale la mano a Dios cada día.

Construye cada peldaño con Perseverancia.

Fluye como el agua, el agua siempre

se dirige hacia donde desea.

 

Construye cada peldaño con Trabajo.

Tu sueño requiere ser construido

con trabajo incansable.

 

¡No renuncies a tus sueños!