¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Jueves, 15 de marzo de 2018

Cuarta Semana de Cuaresma

Feria – Morado

Éxodo 32, 7-14 / Juan 5, 31-47

Salmo responsorial Sal 105, 19-23

R/. “¡Acuérdate de tus promesas, Señor!”

 

Santoral:

Santos Rodrigo y Salomón,

Beato Ángel de Pisa y San Humberto

 

 

Hallar tiempo


Hablamos de "hallar" tiempo para nuestros hijos

o de hacer tiempo para las personas

en nuestra vida o para los amigos.

 

Damos la impresión de que las relaciones

son apenas una parte de nuestra vida,

junto con tantas otras ocupaciones.

 

A veces pensamos, lo que más importa

en nuestra existencia, son las relaciones

y no los logros o la adquisición de bienes.

Entonces, ¿por qué le prestamos

tan poca atención a las relaciones?

Cuando estamos muy ocupados,

afectamos el tiempo que dedicamos

a las relaciones, quitándoles la energía

y atención necesarias.

 

Es posible evaluar la importancia

que le asignamos a algo, considerando

el tiempo que estamos dispuestos a dedicarle.

 

Cuanto más tiempo le dedicamos a algo,

más evidente resulta la relevancia

y el valor que tiene para nosotros.

 

Si quieres conocer las prioridades

de una persona, fíjate en cómo usa el tiempo.
El tiempo es el regalo más preciado

que tenemos porque es limitado.

 

Podemos producir más dinero, pero no más tiempo.

Cuando le dedicamos tiempo a una persona,

le estamos entregando una porción

de nuestra vida que nunca podremos recuperar.

 

No es suficiente decir, que las relaciones

son importantes, debemos demostrarlo

en acciones, invirtiendo tiempo en ellas.

 

Las palabras por sí solas nada valen...

 

La esencia del amor, no es lo que pensamos,

hacemos o aportamos a los demás.
Es cuánto entregamos de nosotros

mismos a los demás.

 

El mejor regalo de amor, no son los diamantes,

ni las rosas, ni los dulces, es la atención que dice:

"Te valoro tanto que te entrego mi bien

más valioso: mi tiempo".

 

Siempre que dediques de tu tiempo,

estarás haciendo un sacrificio y el sacrificio

es la esencia del amor o amistad.

 

Es posible dar sin amar,

pero no se puede amar sin dar.

 

Amar es entregarse: dejar de lado

mis preferencias, comodidad, objetivos personales,

seguridad, dinero, energía y tiempo

para el beneficio de otra persona.

 

El mejor uso que le puedes dar a la vida, es amar.

La mejor expresión de amor es el tiempo.

El mejor momento para amar es éste ...

es hoy ... es ahora.