¡Alégrate, el Señor está contigo!

Mensaje Espiritual

 

 

 

Jueves, 14 de febrero de 2019

Semana 5ª durante el año

Memoria obligatoria – Blanco

Génesis 2, 18-25 / Marcos 7, 24-30

Salmo responsorial Sal 127, 1-5

R/. “¡Feliz el que teme al Señor!”

 

Santoral:

San Cirilo, San Metodio, San Valentín

y San Marón

 

Para amar

 

Para Amar hay que estar dispuesto

y disponible para dar.

Dar tiempo, eso que nunca sobra,

de allí de tu preciado tiempo sacarás

para dar y bendecir al otro

con lo que era tuyo.

 

Para amar hay que dar atención,

no solo tiempo, porque se puede estar sin estar,

en presencia, pero no de corazón,

por lo que prestaremos atención a quien amamos,

escucharemos con atención, le miraremos a los ojos,

como que si no existiera más nadie en este mundo.

 

Para amar hay que dar dinero,

requerirá muchas veces un esfuerzo,

más que palabras, invertir en esa relación

que quieres cultivar, puede ser hasta dinero

que estás dejando de ganar, al tomar el tiempo

para compartir con ese ser amado.

 

Para amar hay que dar palabras,

las frases de aliento, de amor, de elogio,

de admiración, quedan en el tiempo cuando todo

lo demás se va, en la mente son memorables,

en el corazón inolvidables.

 

Para amar hay que cubrir necesidades,

suplir lo que al otro le hace falta,

aún cuando yo lo necesite, ver la necesidad

del otro y dar sin esperar nada a cambio.


Para amar hay que hacer regalos,

no tienen que ser grandes cosas

pueden ser detalles que se recordarán,

más que el regalo es la intención

y la actitud de quien lo da,

es el amor con que se da.

 

Para amar hay que expresar afecto,

una palabra que se recuerde,

que nunca se olvide, que selle la relación,

que bendiga y fortalezca.

 

Para amar hay que tocar al otro

con el actuar, si no hay amor es simplemente

un sonido sordo en este mundo insípido y frío,

actúa con amor, toca el corazón.

Para amar hay que dar.

Si has conocido a Dios amarás dando

porque Dios es amor y lo dio todo

por ti y por mí.

 

Mery Bracho