Celebrando la Vida

en el

Nuevo Milenio

Guiones para la celebración de la Cena del Señor

Ciclo "B"

Miguel Ángel Osimani

EDICIONES BETANIA

 

 

DOMINGO 22 DE JULIO DE 2018

DOMINGO 16º DEL TIEMPO ORDINARIO

 

 

PREPARACIÓN: 

Antes de la salida del celebrante

 

Hermanos, hoy en el Evangelio escucharemos a Jesús diciendo a sus discípulos: "Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco". Y estas palabras resuenan hoy como dichas también a nosotros, ya que todos necesitamos de este descanso para reencontrarnos con nosotros mismos y con Jesucristo. Y esta celebración debe ser un momento de descanso, de abrirnos confiadamente a la palabra de Jesucristo, a su presencia amorosa entre nosotros.

 

AMBIENTACIÓN: 

Luego del saludo inicial y antes del acto penitencial

 

Ante la diversidad de opiniones, de caminos, de ideales, hoy el Señor nos manifiesta que Cristo es nuestro guía y pastor, que nunca nos deja solos, sino que se manifiesta vivo y presente en medio de nosotros y que nos envía profetas y pastores, como sus representantes personales, para que, enseñándonos la verdad, nos conduzcan hacia el gozo perfecto de su Reino. Es nuestra tarea y responsabilidad, el escucharlos, y en ellos, al mismo Cristo.

 

1ª. LECTURA:  (Jr 23, 1-6)         (Ver texto)

 

El Profeta reprende severamente a los malos pastores del pueblo y anuncia que el Señor les enviará nuevos y buenos pastores.

 

SALMO RESP.:     (22, 1-6)    (Ver texto)

 

                    R.   El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

 

2ª. LECTURA:    (Ef 2, 13-18)    (Ver texto)

 

Pablo nos habla de la obra de paz, de reconciliación que ha obrado Jesucristo. Él ha derribado todo muro de separación, llama a los que están cerca y a los que están lejos. "Vino para anunciar la Buena Nueva".

 

EVANGELIO:   (Mc 6, 30-34)      (Ver texto)

 

Jesús nos manifiesta cómo Él envía a sus apóstoles a enseñar, y cómo Él mismo se pone a enseñar a la multitud que andaba como ovejas sin pastor.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES:

 

CELEBRANTE:

 

Después de escuchar la Palabra de Dios y de reflexionar sobre ella, unámonos para nuestra plegaria universal. Pidamos con entera confianza, unidos al Pastor de todos los hombres, Jesucristo, para que a todos llegue su paz, que es amor y vida.

 

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

 

"SEÑOR, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN"

 

v Señor y Dios nuestro, te pedimos por la Iglesia y el Papa Francisco, para que todos los hombres del mundo no seamos ovejas sin pastor, y encontremos en ella caminos de verdad, de amor y de esperanza, oremos...

 

v Padre de bondad, te pedimos por nuestra Iglesia diocesana, para que todos y cada uno, desde su propia responsabilidad, nos dejemos guiar por nuestro Obispo, y podamos formar una comunidad verdadera y realmente comprometida con el anuncio de salvación, oremos...

 

v Padre santo, te pedimos por nuestra patria, para que todos los que la habitamos seamos capaces de convertir nuestro corazón y descubrir en tu Hijo, el único guía, el único Pastor, oremos....

 

v Señor de la vida, te pedimos por todas nuestras familias, para que trabajemos activa y responsablemente en la educación de los jóvenes, para crear una nueva conciencia de respeto a la vida desde su concepción, oremos...

 

v Señor, Rey del universo, te pedimos por todos los cristianos, para que como verdaderos discípulos de Cristo, tomemos conciencia de nuestra responsabilidad de imitarlo, y escuchando sus enseñanzas, procuremos comunicarlas a todos nuestros hermanos, oremos...

 

CELEBRANTE:

 

Escucha Padre de bondad, estas peticiones por nosotros y por todos los hombres, nuestros hermanos. Y que tu bondad, tu amor, supla lo que falta en nosotros para conseguir todo aquellos que anhelamos. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

 

Ofrezcámonos al Todopoderoso con nuestra interior disposición a servirle realmente y así, lo que cada uno le ofrece, sea de provecho para la salvación de todos.

 

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

 

DIÁLOGO DEL PREFACIO:

Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Una vez más, como cada domingo, demos gracias a Dios porque nos ha abierto un camino de esperanza, un camino de amor, un camino de vida eterna.

 

COMUNIÓN:

 

En el Evangelio hemos escuchado que " Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato". Al acercarnos a comulgar, pidámosle que sepamos escuchar con calma y seguir con decisión, su enseñanza de vida eterna.

 

COMUNIÓN ESPIRITUAL:

Al término de la distribución de la comunión.

 

Hermanos:

Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,

pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

 

Creo Señor mío que estás realmente presente

en el Santísimo Sacramento del altar.

Te amo sobre todas las cosas y deseo

ardientemente recibirte dentro de mi alma;

pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,

ven al menos espiritualmente a mi corazón.

Y como si te hubiese recibido, me abrazo

y me uno todo a Ti;

Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.

 

DESPEDIDA:

 

Durante esta semana que hemos iniciado, dondequiera que estemos, es necesario que sigamos la enseñanza de Jesús, que nos indica el camino seguro; y que vivamos nuestra adhesión a Cristo en su única Iglesia y guiados por los pastores que Él mismo nos ha puesto para guiarnos.